A darle que es mole de olla

He estado explorando la idea de escribir un blog desde hace varios años. Y es que escribir me abruma un poco. Tanto mi papá como mi hermano tienen el don de la palabra, aquel de convertir un momento cotidiano en una poesía. Yo por lo contrario batallo con estructurar mis ideas.  Así que heme aquí enfrentando lo desconocido con el propósito de compartir un poco de mi experiencia para que más personas puedan encontrar esa guía que yo tardé en recibir por muchos años. No estoy tan segura de cuál sea el resultado, pero espero que quien lo lea pueda cambiar su vida aunque sea un poquito. 

Estoy en este proceso de sanación, descubriendo, aprendiendo, compartiendo. No estoy sola. Estoy con mi familia,mi novio, mis perros, mis amigos, mis doctores, mis gurús.. todos aquellos que también viven la experiencia del dolor crónico, aquel que hace que tus días pasen en cámara lenta, esperando a que esa prisión en la que vivimos termine de una vez por todas. Con preguntas, dudas, frustraciones. A ustedes les digo que mientras más negra la noche, más cercano está el amanecer. Que hay luz no solo al final del camino, sino durante el viaje también. Hay una razón para todo y lo que estamos viviendo tiene un propósito, un sentido. Al menos es lo que pienso yo. Tu historia es única y me encantaría tener el privilegio de escucharla también. 

Me despido por hoy, no tengo más que decir. Intentaré subir un poco de mis experiencias y uno que otro consejo que me ha servido.

Con amor,

Fer

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